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Interés general 13 de abril de 2021

Una segunda ola nada fácil de surfear, mientras no descartan la adopción de más restricciones en el corto plazo

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

En Mar del Plata, como en todo el país, apareció con fuerza la segunda ola del coronavirus. En dos semanas los casos crecieron más de un 125 por ciento con clínicas anunciando que no cuentan con camas disponibles. En la ciudad, el combo conformado por la pobreza (41 por ciento de la población) y crisis económica, tras una temporada que es mejor olvidar, más el constante incremento de casos de Covid-19 con millares de personas aún sin vacunar, constituye una realidad que no puede menos que preocupar. Las nuevas restricciones anunciadas por el gobierno provincial -que no serán las últimas- en un año electoral, atravesado por claras posiciones políticas (algunas mezquinas por cierto) se convirtieron en otro duro golpe para el bolsillo de miles de marplatenses. La ciudad entonces se encuentra ante una segunda ola que no será nada fácil surfear.

Mientras desde la Provincia se insiste hasta el hartazgo en señalar que más que una ola, lo que llegó fue un tsunami -“la altura de la ola del tsunami crece 20 metros por día”, refirió el ministro de Salud, Daniel Gollan, quien reconoció que la crecida de casos le va ganando la carrera a la vacunación-, en Mar del Plata, al menos desde la comuna, si bien reconocen que la situación es preocupante y el futuro aún más, admiten que hay cierto margen aún en cuanto a las respuestas del sistema de salud. En forma conjunta, la Secretaría de Salud de la Municipalidad y los responsables de la Región Sanitaria VIII (provincia) reclamaron a clínicas y sanatorios locales que faciliten camas para pacientes Covid. “Está sucediendo en todos lados. Se están usando camas para pacientes con otras patologías y a la hora de hablar de ocupación habría que comparar cuántas se destinaban a pacientes Covid en el pico anterior y cuántas hay en estos momentos”, coincidieron en destacar distintas fuentes. Así, la recomendación consensuada por los efectores de salud es la de “posponer toda actividad quirúrgica no urgente” para “garantizar la capacidad de respuesta” del sistema sanitario que es “finito y no hay milagros”.

Este martes se ratificó que General Pueyrredon continuaría en la fase 4, cuando en realidad, muchos funcionarios no descartaban el pase a la fase 3. No obstante, y más teniendo en cuenta el nuevo récord registrado de casos a nivel nacional -el Ministerio de Salud confirmó 27.001 nuevos casos de coronavirus, el número de contagios más alto informado desde que empezó la pandemia- no se descarta que antes del fin de semana, de mantenerse el incremento de casos, se adopten medidas a nivel nacional. “No te asombres si cuando llegamos a los 35 mil contagios diarios se produce un parate total por 15 días. Y a los 35 mil, a este ritmo, llegaremos antes del fin de semana”, reconoció ante LA CAPITAL un funcionario del Ministerio de Salud de la Nación. “En el mejor de los casos se anunciaría un cierre total para el fin de semana. Se está definiendo en estas horas”, reveló. De hecho, una medida de estas características contaría con el apoyo total del gobierno de la provincia, donde crece la preocupación por la situación especialmente registrada en el AMBA, que luego se “traslada como una mancha” hacia el interior de la provincia.

Sin ambigüedades. Claramente lo reconoció el jefe de Gabinete bonaerense. Carlos Bianco, reveló este martes que la provincia de Buenos Aires propuso la semana pasada “un cierre fuerte durante 15 días” en las negociaciones con el Gobierno nacional y el porteño por las nuevas restricciones, pero que no hubo consenso para disponerlo. “Nuestra posición era hacer un cierre fuerte durante 15 días para reducir sustantivamente el aumento de casos y que eso nos permitiera avanzar en el proceso de vacunación y terminar de complementar los grupos de riesgo, que son los mayores de 70 y los mayores de 60 con enfermedades de base”, mencionó el funcionario.

También a nivel provincial, lo que también se está replicando en Mar del Plata, se percibe un crecimiento de casos en personas jóvenes, lo cual aparece como novedoso en esta segunda ola. “Los grupos etarios que se internan son las personas más jóvenes, la enorme mayoría son de 20 a 59 años. En paralelo, vemos que las curvas que marcan las poblaciones de mayor edad crecen en menor medida. Esto tiene que ver con las poblaciones que aun se cuidan más, pero también puede ser el inicio de la repercusión de la vacunación”, indicó el ministro de Salud, Daniel Gollan. En relación al avance del plan Buenos Aires Vacunate, Gollan explicó que se han aplicado 2.220.896 dosis, de las cuales 1.954.096 corresponden al primer componente y 266.800 al segundo.


“Mar del Plata no es mejor ni peor que nadie, si es distinta al AMBA. Esto está claro por los números, desde lo objetivo, y esto es importante para las decisiones que nosotros tomemos y para las charlas que se tienen con autoridades nacionales o provinciales”, avisó el intendente Guillermo Montenegro, quien, en relación a la prohibición de circulación en el horario de 0 a 6, dijo no estar de acuerdo. “Obviamente es una norma y hay que acatarla”, consideró, al tiempo que volvió a reclamar, en sintonía con la secretaria de Salud, que el bloque de concejales del Frente de Todos apruebe la emergencia sanitaria, a la que en el Ejecutivo consideran una herramienta fundamental para encarar los tiempos que vienen.

Desde el bloque opositor, a través de las redes sociales, salieron a responderles a las autoridades del Ejecutivo. El presidente del bloque, Marcos Gutiérrez –tras 9 días de fiebre y pérdida de seis kilos como consecuencia de haberse contagiado de coronavirus- sostuvo en su Twitter que “necesitamos transparencia. Salen a decir que no pueden hisopar por el Frente de Todos, pero no aclaran a cada vecino que la Provincia les donó una máquina que hace testeos con 20 mil muestras, en diciembre, y al día de hoy está sin usar. Basta de mentiras”, escribió. Virginia Sívori, en tanto, en la misma sintonía expresó que “durante la primera ola el municipio solo abrió dos centros Covid en un año a pesar de que nos prometieron 7. ¿Qué hicieron entonces con la plata de la emergencia sanitaria? ¿Cómo vamos a confiar ahora que dicen que van a disponer de más centros?”, se quejó. Más allá de los “chispazos” entre oficialismo y oposición, mañana en el Concejo Deliberante se avanzará hacia la emergencia sanitaria en el marco de una reunión conjunta de las comisiones de Salud y Hacienda.

El fallecimiento del periodista Mauro Viale generó también una conmoción. Se coincidía en señalar que era uno de los comunicadores que más insistían en la necesidad de cuidarse. Su muerte pareció sacudir a miles de argentinos que se habían relajado con los cuidados y que comprendieron que en esta pelea no hay tiempos como para bajar la guardia. En este contexto, los directores de hospitales bonaerenses llamaron a la responsabilidad ciudadana para salvar miles de vidas, ya que, advirtieron, el país está en el peor momento de la pandemia. Expresaron que se vivía un momento crítico, y alertaron que “si los casos siguen subiendo nada va a alcanzar”. “No hay medida que funcione –revelaron- sin una ciudadanía solidaria y responsable que las cumpla ni controles que la garanticen”.

Verónica Martín, directora del Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata, por su parte reconocía que el sistema sanitario “pide a gritos nuevas medidas. Tenemos que ser más responsables que nunca. Hay que ganar tiempo para vacunar a la mayor cantidad de personas mayores de 60 años. A este ritmo es imposible atender a todos”, dijo. En tanto, el titular de Zona Sanitaria VIII, Gastón Vargas, alertó el lunes que en General Pueyrredon “hoy tenemos 2.513 casos activos, que son la misma cantidad de casos que tuvimos en la semana de setiembre” en la que se dio “el pico de contagios. Estamos en una situación -dijo- en la que se comienza a marcar el estrés del sistema de salud, con el personal prácticamente sin descanso desde hace 15 meses, y con alguna ocupación de camas que ya nos empieza a preocupar, dado que esta segunda ola recién está en su inicio y no en su fin, como fue en aquella semana de setiembre”, agregó. Cabe recordar, no obstante, que en General Pueyrredon el récord de casos activos en realidad se registró el 27 de octubre pasado, con 3.481 personas en esa condición. Semanas antes, el 2 de octubre, hubo 3.476. En verano el pico fue 3.052, el 11 de enero. De todos modos, debe admitirse que 2.500 casos activos para arrancar la segunda ola no deja de ser un piso por demás elevado.

Daños colaterales. La actividad en el Distrito Descentralizado El Gaucho donde se realizan los trámite de las licencias de conducir, se redujo debido a que varios trabajadores fueron aislados por casos sospechosos de coronavirus. Debido a esta situación, por el momento solo se realizan los exámenes prácticos y teóricos, pero no se tramitan renovaciones de licencias. Quien también tiene coronavirus es el ex intendente Gustavo Pulti, según pudo saberse. “Por ahora lo lleva sin grandes padecimientos”, explicó un amigo y ex funcionario del hombre de Acción Marplatense.

¿Qué dijeron los expertos que se reunieron con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en la Casa Rosada?. Aseguraron que “el escenario no es el mismo al del año pasado” y hablaron de una “nueva pandemia” debido a las nuevas cepas que se registraron en el país. Además, observaron que “no hay conciencia social” a pesar de las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, por lo que insistieron en restringir aun más la circulación. “Hay mucha preocupación por el comportamiento social. No se respetan aforos en lugares cerrados, no se respeta la suspensión de las reuniones sociales, por lo que pidieron restringir reuniones presenciales”, se indicó. Además, reclamaron restricciones de actividades recreativas grupales, principalmente en espacios cerrados y deportes amateurs. Defendieron el mantenimiento de las actividades económicas -“los contagios no son en los lugares y actividades con protocolos”, dijeron- y finalmente pidieron “analizar medidas de cierre por poco tiempo, con principio y final”.


“El único consenso aquí es que las culpas siempre las tiene el otro”, señalaba acertadamente en un artículo el periodista Claudio Jacquelin en La Nación, en coincidencia con la grieta que también dice presente en relación a las medidas que deberían adoptarse, o no, para detener el incremento de contagios. Sobrevolar los posteos en las redes sociales permite encontrar vehemente defensores del cierre de todas las actividades -de todos los niveles- y otros tantos aperturistas en una falsa dicotomía entre economía o salud. Lo cierto es que los gobernantes -de todo el planeta- se encuentran frente a una situación inédita en más de un siglo, ensayando respuestas, hasta el momento, sin resultados milagrosos. No en vano, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó en las últimas horas que la pandemia de coronavirus está en un “punto crítico” por el aumento exponencial de los casos, con una situación cada vez más alarmante en Sudamérica, un avance de la enfermedad en Asia y escasez internacional de vacunas. En tanto, mal pagos, agotados física e intelectualmente, sin ningún tipo de contención, los trabajadores y profesionales de la salud siguen dando batalla diaria, sufriendo cuando comparan la dolorosa y triste realidad de cada sala de terapia intensiva, con lo que sucede afuera, en la calle, donde muchos directamente optaron por no cuidarse, contagiándose y contagiando.

También la ciencia avanza en su carrera contrarreloj contra el virus. Y todo es dinámico. Algunas certezas de meses atrás se desvanecen y surgen otras evidencias ante una comunidad cansada, estresada y preocupada a la que se le trastocaron todos los hábitos. ¿O no hemos rociado con alcohol las bolsas del supermercado y lavado las superficies hasta el cansancio a partir de una de las pregonadas medidas contra el coronavirus? Hoy, según los datos epidemiológicos disponibles y los estudios de factores ambientales, se señala que la transmisión por esta vía esta lejos de ser la ruta principal por la que se propaga el Covid-19. Concretamente, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, se considera que el riesgo de contagio por superficies es bajo: las posibilidades son de 1 entre 10.000.

Hoy la ventilación de los ambientes cerrados pasó a ser una de las medidas de prevención más importantes. “Hay que poner más foco en las medidas que evitan el contagio por aire”, sentenció la doctora Andrea Pineda Rojas, investigadora del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera del Conicet y la Universidad de Buenos Aires. Mitos que van cayendo en definitiva. Como aquella creencia de que el coronavirus afectaba solo a las personas mayores y por eso los jóvenes no debían preocuparse. Hoy la realidad muestra que crece el número de personas jóvenes que requieren internación hospitalaria.

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Por otra parte, al margen de posiciones interesadas, también es real que existe mucha desinformación y fake news sobre el coronavirus. Las personas que utilizan las redes sociales como fuente principal de información sobre la pandemia del coronavirus tienen “menos conocimiento” sobre la Covid-19, según un estudio publicado en la revista Current Medical Research & Opinion. El análisis indica que las personas que emplean Facebook para informarse sobre el coronavirus tienen menos probabilidades de responder correctamente a preguntas relacionadas con la crisis sanitaria, que ha terminado con casi 3 millones de vidas en todo el mundo, de acuerdo a datos de la Universidad Johns Hopkins.

Uno de los autores del estudio y profesor asociado de Medicina en la Universidad Estatal de Penn, Robert Lennon, dijo que el auge de las redes sociales “ha cambiado la forma en que las personas en todo el mundo se mantienen al día respecto a los eventos actuales, con estudios que muestran que hasta el 66 % de los estadounidenses dependen de las redes sociales para recibir noticias”. “Esto es preocupante, ya que la información errónea y los malentendidos sobre Covid-19 y cómo se propaga probablemente hayan alimentado la pandemia, cuyo número de muertos supera ahora los 2,5 millones en todo el mundo”, señaló. Para el estudio, se hizo una serie de preguntas a 5.948 adultos del estado de Pensilvania (EE.UU.) entre el 25 y el 31 de marzo del año pasado. En esa encuesta se preguntó a los participantes de dónde obtuvieron las noticias sobre Covid-19, en qué fuentes de información confiaban más y 15 cuestiones de relacionadas con el virus. Aquellos que mencionaron a Facebook como su fuente de noticias “más confiable” demostraron menos probabilidades de responder a las preguntas correctamente.

“Vivimos horas dramáticas. Estamos en una cornisa, con un riesgo cierto de precipitarnos en el abismo de una tragedia sanitaria sin precedentes”, advirtió con crudeza el doctor Arnaldo Dubin, médico intensivista, profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. Tras admitir que los médicos se encuentran “exhaustos física y anímicamente”, resaltó que es imprescindible respetar las restricciones para disminuir los contagios, evitar el colapso del sistema y dar tiempo para la vacunación a la población más vulnerable. “Aunque las medidas implementadas por el Gobierno nacional me parecen tardías e insuficientes, tal vez sean las únicas posibles en este momento”, dijo. Dubin además puntualizó que, como antes ocurrió con la cuarentena y la vacuna Sputnik-V, “son aviesamente atacadas por sectores del periodismo y la política que llaman a la resistencia. Se está atacando a la salud pública y agravando aun más esta compleja realidad. Es terrorismo sanitario”, expresó.


Cambios de hábitos. El 76% de los argentinos dejó de saludarse con un beso a causa de la pandemia de Covid-19 por miedo al contagio y atento a las recomendaciones de los especialistas, pero el 64% de todos modos encontró imposible mantener encuentros sexuales sin besarse, según una encuesta realizada por la plataforma de encuentros extraconyugales Gleeden. El 76% de sus usuarios en Argentina da menos besos desde que empezó la pandemia en marzo 2020, y admite que no solo besa menos a sus seres cercanos, sino que principalmente dejó de saludar de esa manera a las personas con las que se encuentra y no tiene confianza. El 64% de los encuestados manifestó que le resultó imposible tener encuentros sexuales sin besos, ya sea con pareja estable, en un encuentro ocasional o con su amante, mientras que el 36% restante afirmó haberlo logrado, pero le fue muy difícil.

Al ser consultados sobre si pudieron pasar el año entero sin besar, un 55% afirmó que le resultó muy difícil dejar de saludar con un beso a personas cercanas, pero el 45% restante afirmó que con mayor o menor dificultad finalmente abandonó esa costumbre. El sondeo fue realizado en forma online a propósito de celebrarse este martes 13 de abril el Día del Beso y participaron 11.545 usuarios de la plataforma Gleeden. En abril del año pasado, recomendaciones del Ministerio de Salud y de los infectólogos advertían que el Covid-19 se transmitía “muy fácilmente a través de actos cotidianos como los besos” y se sugería evitar los encuentros sexuales entre no convivientes. De acuerdo con el informe, “si bien muchísimos argentinos encontraron en el sexting y la masturbación grandes aliados del placer sexual, queda claro que no hay como los encuentros presenciales, que a la larga terminaron sucediendo igual”.