La mujer relató que la perra era parte de su familia, que su desaparición les había resultado extraña y que nunca imaginó que la encontrarían en ese estado, herida y al borde de la muerte. “Para mí, mi gorda era como mi hija“, expresó entre lágrimas a Radio Seis.

Además de haber sido enterrada, la perra presentaba un corte en el cuello. En tanto, la dueña aseguró que, pese a que intentó buscar un veterinario de urgencia, no logró encontrar ninguno disponible.

La mujer se refirió a la creciente inseguridad en la zona y exigió medidas para evitar que estos hechos se repitan. “Hoy me robaron un miembro de mi familia, le quitaron la vida a mi hija”, lamentó y aseguró que el animal “era muy dócil, no le hacía mal a nadie, no entiendo tanta maldad”.

Lamentablemente, la perra agonizó hasta las 5 de la mañana, con convulsiones y vómitos. Ahora la dueña exige justicia y pide que el responsable se entregue: “Que dé la cara por lo que hizo” concluyó.