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La Ciudad 19 de febrero de 2025

Cómo afectó el criptoescándalo en la imagen de Milei, el enigma de los bielorrusos y el reclamo de la pesca

Todos los entretelones de lo que es noticia en Mar del Plata.

A pesar del escándalo que rodea a $Libra, la base de apoyo al presidente Javier Milei parece mantenerse firme. Un 50,4 % de los encuestados afirmó que lo apoyaba antes y lo sigue apoyando, mientras que un 13,7 % indicó que lo respaldaba previamente pero ya no lo hace. Por otro lado, un 33,8 % declaró que nunca lo apoyó y sigue sin hacerlo. Tales datos surgen del informe de opinión pública sobre el impacto del caso $Libra en la imagen de Javier Milei, elaborado por Giacobbe Consultores, que recoge la percepción de 1.500 encuestados en todo el país, con un margen de error del 2,5 %. El estudio aborda no solo la imagen del mandatario, sino también el nivel de conocimiento de la población sobre el caso, la responsabilidad que se le atribuye y el posible impacto en las elecciones legislativas de este año. Según los datos del informe, la imagen de Javier Milei sigue polarizada: 49,6 % de los encuestados mantiene una opinión positiva sobre el Presidente, el 46,6 % tiene una imagen negativa de él y un 2,9% lo evalúa de manera regular. 

 

 

El informe señala que la gran mayoría de los argentinos está al tanto del escándalo financiero que involucra a la criptomoneda $Libra y su relación con Milei. Un 72,4 % de los encuestados afirmó estar muy informado sobre el tema, un 24,6 % dijo tener algo de información y solo un 2,1 % reconoció no saber nada al respecto. Asimismo, a pesar de la alta exposición mediática del caso, no todos le otorgan la misma relevancia. Mientras que un 47,4 % considera que el tema es muy importante, un 32,9 % lo califica como nada importante. Uno de los aspectos más controversiales del informe es la percepción de la responsabilidad de Milei en el caso $Libra. Los encuestados se dividen en tres grandes grupos: 45,3 % cree que Milei sabía que se trataba de una estafa y es culpable, 31,5 % considera que fue engañado y no tiene ninguna responsabilidad y el 21,6 % opina que fue engañado, pero actuó de manera irresponsable. Este dato sugiere que, aunque una porción significativa de la población lo exculpa, la idea de que el Presidente pudo haber actuado de manera negligente o deliberada sigue ganando terreno.

 

 

Otro punto analizado en la encuesta es la percepción sobre el uso de la palabra por parte del mandatario. A pesar de su estilo directo y provocador, muchos lo consideran un factor de riesgo. Así, un 54,8 % de los encuestados cree que Milei es irresponsable en su manera de comunicarse mientras que un 37,9 % defiende su derecho a expresarse libremente como cualquier otro ciudadano. “Este punto es clave, ya que Milei ha sido señalado en varias oportunidades por sus declaraciones en redes sociales y en entrevistas, donde su estilo confrontativo ha generado tanto apoyo como rechazo”, se indicó en el informe de Giacobbe Consultores. Por otra parte, el escándalo de $Libra ha generado movimientos en el ámbito político y sectores de la oposición han comenzado a promover la idea de un juicio político contra el Presidente. Ante esta posibilidad, la opinión pública se muestra fragmentada: un 51,6 % considera que Milei no merece un juicio político, un 40,3 % cree que sí lo merece y un 7,3 % dijo no tener una opinión formada.

 

Se analizó también el impacto electoral y cómo afecta el escándalo de $Libra a Milei. Con las elecciones legislativas de 2025 en el horizonte, el informe también recoge la intención de voto de los encuestados. Los resultados indican que la contienda electoral estará reñida ya que un 51,3 % quiere que Milei gane las elecciones legislativas, un 45,2 % desea que pierda y solo un 3,3 % indicó que le da lo mismo. “Esto demuestra que, a pesar de las polémicas, Milei aún conserva una base electoral fuerte”, se expresó. El caso $Libra no solo impacta en la imagen del Presidente, sino que también ha generado un debate sobre el rol del Estado en la protección de los inversores. Cuando se preguntó qué debería pasar con aquellos que perdieron dinero tras invertir en $Libra, las respuestas fueron contundentes: un 70,9 % cree que los afectados deben asumir el riesgo y no pueden quejarse y solo un 7,8 % considera que el Estado debería indemnizarlos. Esto muestra que, más allá de la controversia, la mayoría de los argentinos entiende que invertir en criptomonedas conlleva riesgos.

 

 

A modo de conclusión, se consigna que el informe de Giacobbe Consultores revela que el escándalo de $Libra ha impactado en la imagen de Javier Milei, pero no de manera definitiva. Su base de apoyo sigue siendo sólida, aunque una parte de sus seguidores ha comenzado a dudar de él. A medida que se acercan las elecciones legislativas, el Presidente enfrenta un panorama polarizado: mientras que un sector lo sigue respaldando, otro lo cuestiona con más fuerza que antes. “El desenlace del caso $Libra y la forma en que Milei maneje la crisis serán factores clave en su futuro político”, se puntualizó finalmente.

 

 

 

En la noche del martes hubo paella para una treintena de invitados en quincho a buena altura,  de torre de Playa Grande, con representantes de los más variados sectores. Muchos de los comensales llegaron del acto de apertura de la pizzería Kentucky en Plaza España, no obstante lo cual se prendieron con ganas a la paella. Ya después del postre, mientras en algunas mesas se optó por el truco, hubo quienes se desafiaron al pool. Se lució el secretario de un juzgado, quien, entre otras cosas, defendió el fallo del Tribunal de Casación Penal en relación con el caso Lucía Pérez, que hizo lugar parcialmente al planteo de las defensas y consideró que no hubo femicidio, por lo que le revocó la perpetua que tenía Matías Farías. En la revancha, se escucharon algunos comentarios sobre el caso de los dos bielorrusos oportunamente detenidos en Mar del Plata, que, como se señaló en esta sección, derivó en una situación que involucró a las agencias nacionales de seguridad de distintos países y hasta el mismísimo FBI . “Todavía no se sabe nada. Es un misterio”, reflexionó el hombre de la justicia, quien reconoció no contar con mucha información sobre ese delicado episodio.

 

 

 

No obstante, ese mismo domingo se consignaban en LA CAPITAL aspectos relacionados al “misterioso caso de los dos bielorrusos con una rara sustancia que alertó hasta al FBI”, tal el título del artículo. Aliaksadr Maskevich (33) y Mikhael Bilida (35) tuvieron una discusión y se pelearon en un departamento de La Rioja 2862 en Mar del Plata. Fue tal el alboroto el 1 de febrero pasado que otros vecinos llamaron a la policía y, cuando los fueron a calmar, descubrieron que tenían dos armas de fuego y una bolsa con 7 kilogramos de lo que pareció ser, inicialmente, algún tipo de estupefaciente. Ese simple procedimiento policial terminó en una enorme preocupación del gobierno argentino y en una señal de alerta para los Estados Unidos, a cuyo cuerpo más renombrado de investigación, el FBI, se le pidió ayuda. Es que el estupefaciente no resultó ser eso, sino una sustancia desconocida con firmes sospechas de ser un precursor o componente de algún tipo sofisticado de explosivo. Por ahora todo es un misterio, como el motivo por el cual Maskevich y Bilida estaban en Mar del Plata y porque tenían consigo armas y esa sustancia, se publicó.

 

 

La secuencia que siguió a la detención en Mar del Plata de los dos bielorrusos fue frenética. Primero, abarcó a todos la sorpresa; luego, la preocupación y, horas después, nuevamente la sorpresa. Esto último sucedió cuando la fiscal María Isabel Sánchez decidió darles la libertad tras mantenerlos presos en la Unidad Penal N°44 de Batán pese a que se había abierto una investigación por drogas. Desde entonces, Maskevich y Bilida casi no han sido vistos. En tanto, el fiscal de drogas Leandro Favaro ordenó distintas averiguaciones para establecer qué tipo de sustancia era aquello que se presentaba en trozos tipo ladrillos de color gris, algunos de ellos con incrustaciones de semillas amarronadas. Los trozos estaban dentro de bandejas plástica como las que se utilizan para el traslado de viandas. Cuando entraron en acción los reactivos habituales, se descartó por completo que fuera cocaína, de modo que se envió todo a la División Cromatográfica Gaseosa de la Superintendencia de la Policía Científica. En su laboratorio recibieron los 1.187 gramos de los pedazos con semillas y los 7.270 sin ellas. Más de 8 kilogramos a analizar. La bioquímica María Soledad Flagel descartó que fueran estupefacientes prohibidos por la Ley 23.737 y, entonces, le dio paso a la labor de la bióloga orientada en botánica María Cristina Gardella Sambeth, quien explicó que parecían tratarse de semillas de mijo. Pero el caso tomó vuelo y escaló mucho más cuando se determinó que los bielorrusos habían registrado ingresos al país por la triple frontera, por el puente Tancredo Neves. Aunque los ingresos fueron legales, comenzó a sobrevolar el fantasma del terrorismo internacional, de la posibilidad de que se estuviera transportando un material explosivo o alguno de sus componentes disimulado en esos bloques.

 

 

Fue entonces, consignaba el artículo de este medio, cuando se le dio intervención a la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (Ufeco) a cargo de Santiago Marquevich, a la Unidad de Información Financiera (UIF) y al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal. Las comunicaciones se multiplicaron y fue advertida la Interpol y también el FBI para que, en caso de ser necesario, se pudiera contar con su contribución. Un estudio reciente de laboratorio detectó bajas cantidades de tantalio en los trozos, que es un metal que ha sido utilizado en proyectiles perforantes debido a su alta densidad y capacidad para mejorar la penetración en blindajes, pero no como material explosivo en sí. Ahora el CATI (Cuerpo de Ayuda Técnica a la Instrucción) tiene los dos teléfonos y una computadora secuestrada en el departamento que ocupaban Maskevich y Bilida. Se espera que de allí surja información relevante para desentrañar el misterio que bien tan solo podría tratarse de un episodio que a lo lejos deje la anécdota de una gran exageración. O no…

 

 

 

Crece el malestar y la preocupación en la pesca. En un documento de la Cámara Pesquera Argentina se consigna que el sector pesquero argentino, en particular la flota fresquera, atraviesa una de sus peores crisis en años. Según el informe, la combinación de ingresos deprimidos y un aumento sostenido de costos ha llevado a que muchas embarcaciones operen con pérdidas, lo que genera “un panorama alarmante para la industria”. Señalan que uno de los principales problemas que enfrenta el sector es la caída en los precios internacionales de la merluza, el principal producto de exportación de la flota fresquera. En los últimos seis años, el precio del pescado fresco en la banquina de Mar del Plata cayó un 40 % en términos reales, mientras que los filetes congelados vendidos a Brasil, el principal mercado de exportación, se redujeron un 25 % en dólares. A esto se suma la carga impositiva. “A pesar de que el Gobierno eliminó los derechos de exportación (DEX) para algunas economías regionales, la pesca fue excluida del beneficio, manteniendo una alícuota del 7 %. Esta situación, sumada a un tipo de cambio real históricamente bajo, reduce la competitividad del sector y pone en jaque su rentabilidad”, reseñaron.

 

estiba

 

Añaden que mientras los ingresos caen, los costos se han disparado. El informe revela que el costo laboral en la flota fresquera aumentó un 90 % en dólares desde 2018, un incremento muy por encima del promedio de otras industrias. Una de las razones detrás de este fenómeno es la imposición de tabulaciones salariales por parte de los gremios, que fijan valores por cajón de pescado en lugar de regirse por convenios colectivos. Como resultado, “los salarios del sector están inflados artificialmente, afectando la rentabilidad de las empresas”. Y explican que “los costos laborales no son los únicos que crecieron desproporcionadamente. El precio de la estiba aumentó un 100 %, el de los inspectores un 1.100 % y el hielo un 70 %. Además, el Derecho Único de Extracción (DUE), un pago obligatorio sobre el pescado capturado, se incrementó un 500 % en dólares”.

Asimismo, se recalca que más allá de los costos directos, el sector enfrenta una maraña burocrática que encarece y dificulta su operación. “Un barco pesquero debe realizar al menos 133 trámites administrativos por marea, lo que ralentiza el proceso y aumenta los costos”, ejemplificaron. Por otro lado, la importación de insumos clave, como redes y repuestos para motores, también enfrenta una fuerte carga arancelaria. Mientras que el promedio mundial de aranceles para estos productos ronda el 4 %, en Argentina puede superar el 17 %, encareciendo aún más la operación de la flota. El informe plantea distintas medidas para revertir la crisis. En un escenario conservador, la eliminación de los DEX, la reducción del DUE y la eliminación de regulaciones innecesarias mejorarían el resultado operativo del sector del actual -21 % al -9 %. En un segundo escenario, si además se implementaran cambios en el esquema laboral para que los salarios se rijan por convenios colectivos y se ajustaran las dotaciones de tripulantes a las necesidades reales de las embarcaciones, el sector podría volver a la rentabilidad con márgenes del 7 % e incluso del 20 %. En definitiva, la industria pesquera argentina enfrenta una crisis estructural que no solo afecta a los empresarios, sino a toda la cadena de valor, desde trabajadores hasta exportadores. “Sin medidas urgentes que reviertan la carga impositiva, los costos desmedidos y las regulaciones excesivas, el futuro de la actividad se torna incierto”, se consignó.